Ante las recomendaciones de dietas saludables para mantenerse sano, cabría tomar en cuenta las costumbres alimentarias de Sir Winston Churchill, Primer Ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial, que por decir lo menos, eran poco ortodoxas al respecto.
Entre sus alimentos podemos contar que su desayuno consisitía en media docena de huevos acompañados por una libra (660 gramos) de tocino de cerdo. Este platillo tiene muy poco que decir en contra del colesterol, ahora tan evitado.
Además de fumar generosamente tabaco en hoja, Churchill acostumbraba ingerir a lo largo de día cerca de medio litro de whisky, lo cual, según algunos contemporáneso, le mantenía con ese colo rosado característico de su rostro.
Sin embargo, y frente a los juicios de que esta era una dieta que llevaría al infarto temprano, este héroe de guerra y político inglés vivió para contar su cumpleaños número 91 con todas sus capacidades intelectuales y físicas en lo posible para su edad.
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