La tradición cristiana acepta cuatro evangelios donde se relata la vida de Jesús de Nazareth. Los libros de Mateo, Juan, Lucas y Marcos son los que oficialmente se incluyen dentro del Canon o "selección oficial" de la Biblia, pero realmente no sólo se escribieron cuatro libros al respecto, sino que hay muchos más dispersos y que no son oficiales. Así tenemos libros como los de Tomás, Judas, Felipe, Hebreos y muchos otros que se centran en algún pasaje específico de la vida de Jesús.
La seleccion de los Evangelios canónicos u oficiales, se hizo con base en el apego a la tradición cristiana de la historia que se relata. Por línea general los Evangelios canónicos tienen un corte más de relato histórico, contrario a los Evangelios apócrifos que tienen un sentido más filosófico. Esta caracetrística la reciben de la escuela ideológica gnóstica que representan, una derivación de la iglesia cristiana primitiva que propone la idea de un Jesús como entidad similar a la escuela platónica y que por lo tanto está menos interesada en los hechos que en el significado.
Sabiendo esto es curioso como la Iglesia de los primeros tiempos divulgó la validez de los textos canónicos. Para dar coherencia y legitimidad religiosa a los libros seleccionados, la tradición cristiana dice que el Papa colocó los Evangelios existentes en una mesa y una paloma blanca (que en la tradición representa al espíritu Santo) se posó sobre los cuatro libros que hoy conocemos como canónicos.
Buen detalle acerca de cómo seleccionar libros sagrados, lo que nunca nos explica la historia es si la paloma se posó primero en cuál y si eso también tiene significado.

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